Aprendiendo a ser una buena esposa en Zaragoza
Tras dos días y medio en San Sebastián, mi adorado primo Iñaki me trajo hasta Zaragoza. Lo primero que hicimos fue ir a ver a la Vírgen del Pilar, como corresponde, y acto seguido a comer de la buena mesa aragonesa, como también corresponde ;)
Me despedí de Iñakitxu y a partir de ese momento el tour tomó un matiz un poco más geriátrico. Mis padrinos y mis tías están todos viejitos, así que estos cuatro días han sido mucho más calmados, en plan visitas en casa, con la excepción de uno que otro primo más joven con quien me dediqué a qué? A tapear y comer, claro!
Quería compartir con ustedes algo que encontré en la biblioteca de una de mis viejitas. Es un libro que se llama “Así es tu hombre” (jajaja!) y contiene la definición de una buena esposa y un buen esposo. Bueno, les dejo aquí la foto y el texto que me llamaron la atención… es para morirse de la risa, vamos! De paso, ya voy comprendiendo por qué sigo soltera =;D

Una tarde paseando por Biarritz
Aprovechando la cercanía con Donosti, nos fuimos a pasar una tarde a Biarritz, en Francia, donde se estaba llevando a cabo un campeonato de surf. Por más trajecito de neopreno que se pongan, no me explico cómo tienen el valor para meterse en ese cubito de hielo que es el mar por estos lados.
En el Café de Paris nos tomamos dos cafés y un chocolate (que era mas bien un Toddy/Colacao aguachinado) y pagamos por la gracia CATORCE EUROS! =:O Eso sí, los terroncitos de azúcar eran de lo más cuchis, oiga ;D
Notarán que aún no he logrado “mudarme” y cada vez que hago la conversión a bolívares me despeluco!

Estoy enamorada de Donosti
Cuando terminé en Bilbao mi primo Iñaki me fue a buscar en su coche y nos fuimos a San Sebastián, donde vive. Así como la otra vez les hablé de lo que hay acá en España y en Venezuela no, ahora les cuento que acá llenar el tanque de gasolina costó CINCUENTA EUROS!!! (para quienes me leen fuera de Venezuela, les cuento que allá se llena un tanque ENTERO con poco más de un euro… y eso es al cambio oficial!) Del shock, quedé con un tic nervioso por los siguientes diez minutos!
Donosti (como prefieren llamar a la ciudad los locales) es preciosa. Un detalle interesante es que casi todos los locales hablan en Euskera y aunque tú les des los buenos días y las gracias en español, ellos te contestan en vasco.
Quedé absolutamente enamorada de la escultura de Eduardo Chillida llamada “Peine del Viento” y de las formaciones rocosas naturales que hay en el paseo que conduce hasta esa obra de arte.
Txiquiteo y arte en Bilbao
Aparte del papeleo, en Bilbao también me entregué al tapeo, los pintxos, los txupitos de vino y la buena cocina vasca. Coño, que bien se come en Bilbao! Para no ponerme vaquita di largos paseos por la ciudad y entré a ver la nueva exposición (300 years of art in USA) del Guggenheim. Qué puedo decir… al ver la mayoría de la obras no puedo evitar imaginarme al autor diciéndole a su mejor amigo: “Ya vas a ver qué mamarracho hago y estos tontos lo van a exponer como si fuera la gran vaina”. Definitivamente no entiendo buena parte del arte moderno. Aún así la exposición me gustó.
Por cierto, dentro del museo había un cartel que me llamó la atención y me dejó pensando en ello durante varios días. Aquí les pongo la chimbísima foto que logré sacar con mi móvil. Dice: “¿Habeis cedido a vuestro deseo?”… piénsenlo ;)
Golpe de suerte en Bilbao
En cinco días en Bilbao solucioné todo mi tema burocrático y logré sacar los papeles. El día que hice el trámite del empadronamiento me dijeron que para obtener el DNI había que ir a hacer cola a las 5:00 am. Casi me da un yeyo! “Si a las 12:30 del mediodía estamos a 11º, yo parada en la calle a las cinco de la mañana me voy a quedar tiesa!!!” pensé. “Mejor me voy ahora a preguntar a qué hora hay que ir efectivamente”. Bueno, me fui a comer con mi prima Ana y cuando salíamos del restaurante ella encontró un cascabelito en el bolsillo de su chaqueta; bromeando me lo pone en la mano y me dice “Toma. Este va a ser de la buena suerte. Cuando llegues el polícia te va a decir ‘Pasa y hazlo de una vez, que me has caído bien’ y sales de ahí con tu DNI”. Ja! Me dio risa su optimismo, pero metí el cascabelito en mi bolsillo ;) Pues llegué como a las 4 de la tarde y le dije al policía de la entrada:
- Hola! Me dijeron que hay que madrugar mucho para sacar el DNI… Jo, con este frío! Cómo a qué hora tengo realmente que llegar?
- Lo tienes todo? –dice el policía, muy severo
- Sí.
- Todos los papeles aquí contigo?
- Ajá…
- Incluso la foto?
- Sí.
- Te lo quieres sacar de una vez?
- (!) Bueno, ya que me tuerce usted el brazo…
- Jajaja! Pasa, chata, QUE ME HAS CAÍDO BIEN!
Qué tal??? Me saqué el DNI en 15 minutos!!! Comprenderán que lo primero que le dije a mi prima fue “Bruja!” y ya le cambió la seña al cascabelito para que ahora me dé suerte para encontrar un buen trabajo ;)
El asunto es que ya tengo DNI (el nuevo, electrónico, que es como una tarjeta de crédito con un chip), tarjeta de atención sanitaria, estoy empadronada, abrí mi cuenta en el banco y me compré un “móvil”.
Ya tengo piso!
Hoy encontré un piso que me encantó. A diferencia de todos los huecos enanos, carísimos, oscuros, helados y, en la mayoría de los casos, infectos que había visto por el centro de Madrid, este piso tiene 130 metros y muchísima luz…. también tiene gimnasio (que me encanta tener pero que seguro voy a usar poquísimo) y piscina, pero a 6º que estamos amaneciendo, ustedes me dirán quién se mete! Será para el verano. Está ubicado en una zona de los suburbios de Madrid llamada Aravaca, que ya me han aclarado que es “muy pija”, como dicen aquí… que ahora soy una sifrinita, pues. 
Voy a compartir esta maravilla con dos compañeras muy simpáticas: Bibiana, de Cádiz, que trabaja como gerente de pymes en un banco, y mi tocaya Cristina, de Burgos, que es abogada. Estoy feliz! :)
Hoy dejo acá mis maletotas –despejando por fin la mitad del piso de Luis- y me lanzo a Bilbao a resolver los temas de papeles.
Vivir en la abundancia
Casi se me olvida comentarles esto!!! Ayer fui al supermercado y casi lloro de la emoción!
A diferencia de mi Caracas natal, donde por razones que no alcanzo a comprender no se consigue ni un litro, aquí había un pasillo entero (largo, eh?, muy largo) LLENO de TODAS LAS VARIEDADES IMAGINABLES de LECHE =:D
Hay leche completa, descremada, semidescremada, con calcio, con Omega 3, sin lactosa, cualquier combinación de todas las anteriores… Uf! Les confieso que hasta me estresé un poco, porque al final no sabe uno por cuál decidirse.
Ya, no me odien los que están en Venezuela. No se los cuento para que me envidien, sino para compartir la emoción. Por cierto, cuando me vio extasiada ante la leche, una señora de limpieza me preguntó si era cubana… *Suspiro* ¿Qué tal?

Burocracia: aquí tampoco se salva uno
Tras pasar mis primeros dos días en Madrid he descubierto una cosita muy interesante: la burocracia es una mierda estés donde estés. Para conseguir alquilar un piso hay que tener un aval bancario; para abrir una cuenta en el banco hace falta tener un Documento de Identidad; para sacar ese DNI tienes que proporcionar una dirección… que obviamente no tienes porque no has podido abrir una cuenta ya que no posees DNI!!! Afortunadamente algunos amigos están ayudándome a romper este círculo vicioso y hoy me dan respuesta de algunos apartamentos disponibles. En cuanto tenga una dirección se los haré saber.
Madrid, la bienvenida
Tras instalarme en el mini-piso de mi amigo Luis, le tocó el turno al comité de recepción: cuatro amigos gays (tres venezolanos y un dominicano), un trasvesti (argentina) y un(a) transexual (chilena)… todas dándome la bienvenida con vino, jamón serrano y queso manchego, sumamente recatadas y comedidas porque mi lindo Luis les explicó que yo soy muy seria y muy “normal”. Por supuesto, a la media hora estábamos todas bailando de lo más divertidas y echándonos los cuentos como buenas hermanitas sudacas.
He sido muy bien acogida y aconsejada por todos ellos, quienes me dicen todos los días (y hasta llaman a mi mamá a Caracas para decírselo a ella también) que no me preocupe por nada y que están para ayudarme en lo que necesite. Qué más se puede pedir?
Madrid, la llegada
Una vez tomada la decisión de dejar mi querida Venezuela por la situción político-social -aunque no puedo quejarme de cómo me iba allá-, me vine a probar suerte en España.
Sé que están esperando que les cuente cómo fue la llegada en el aeropuerto de Madrid. Pues bien, recuerdan el millonario que iba a ayudarme con las maletas? Bueno, lo que apareció fue un maracucho que hablaba más que yo (imagínense!) y olía a LITROS de perfume (caro, eso sí). Al final fue Rafa, el esposo de mi amiga Vanessa, quien amablemente me ayudó a bajar los dos MAMOTRETOS de maletas que traje.
Primer consejo: si se vienen a quedar en el apartamentico de 30 metros que un pana comparte con otra persona, consideren que las dos maletas van a ocupar la cuarta parte del espacio disponible.
Plan B (ya que no apareció el millonario): ganarme el premio gordo de la lotería de navidad.